La celebración de la Primera Comunión de nuestras estudiantes, y de aquellas que además recibieron el sacramento del Bautismo, se convierte en un momento profundamente significativo para nuestra comunidad educativa. Cada pequeña que dio este paso ha sido acompañada por sus familias, catequistas y profesores, en un camino donde la fe se ha ido abriendo paso con sencillez y alegría. Este encuentro con Jesús Eucaristía, tan esperado y preparado con dedicación, reafirma la importancia de cultivar corazones abiertos, capaces de reconocer el amor y la presencia de Dios en la vida cotidiana.
Para la Gloria de Dios y el Bien de las personas. San Alfonso María Fusco.
Esta celebración adquiere un sentido aún más especial al vivirla en medio de los 85 años de presencia viva de las Hermanas de San Juan Bautista, cuya misión ha marcado la historia y el espíritu de nuestro colegio. Su testimonio de servicio, humildad y amor al prójimo sigue siendo un faro que inspira a nuestras familias y a cada generación de estudiantes. Que estos sacramentos recibidos fortalezcan la fe de los niños y aviven en toda la comunidad el deseo de seguir construyendo, junto al carisma bautistino, un camino de esperanza, fraternidad y crecimiento espiritual.