Cada 24 de junio, la Iglesia celebra con especial alegría la Natividad de San Juan Bautista, el único santo, junto a la Virgen María, cuyo nacimiento es conmemorado litúrgicamente. Su vida estuvo completamente orientada a una misión: preparar los caminos para la llegada de Jesús.
San Juan Bautista es el Patrono de nuestra Congregación y una fuente permanente de inspiración para las Hermanas de San Juan Bautista. Su testimonio de humildad, valentía y fidelidad al llamado de Dios nos recuerda la importancia de anunciar el Evangelio con la vida, poniendo siempre a Cristo en el centro.
Las palabras de Juan siguen resonando con fuerza en nuestros días y, con ellas, encontramos una invitación a vivir con sencillez, servicio y profunda confianza en Dios:
«Es necesario que Él crezca y que yo disminuya» (Jn 3,30).
Al conmemorar su Natividad, damos gracias por el don de nuestro Patrono y renovamos nuestro compromiso de educar, evangelizar y promover la dignidad de cada persona, siguiendo el carisma que inspiró a San Alfonso María Fusco.
Que San Juan Bautista interceda por nuestras comunidades, familias, estudiantes y educadores, ayudándonos a preparar cada día el camino del Señor en nuestros corazones y en el mundo.